Hugo, Victor.
10×21 cm.
Rústica con solapas.
120 pág.
Editorial Wunderkammer.
Hay libros que piden ser leídos.
Y hay libros que parecen pedir algo distinto.
Ser escuchados.
Victor Hugo es recordado por obras como Los miserables o Nuestra Señora de París. Mucho menos conocida es otra faceta de su vida: durante su exilio en la isla de Jersey participó durante años en sesiones espiritistas, registrando conversaciones que, según él y quienes lo acompañaban, provenían de voces situadas más allá de lo visible.
Lo que dicen las mesas parlantes reúne esos encuentros.
Puede leerse como un documento de la historia del espiritismo, como una curiosidad literaria o como el testimonio de uno de los escritores más importantes del siglo XIX frente a un misterio que nunca dejó de fascinar a Europa.
Quizá la pregunta no sea si aquellas voces eran reales.
Quizá la pregunta sea por qué Victor Hugo decidió escucharlas.
Hugo, Victor.
10×21 cm.
Rústica con solapas.
120 pág.
Editorial Wunderkammer.
Hay libros que piden ser leídos.
Y hay libros que parecen pedir algo distinto.
Ser escuchados.
Victor Hugo es recordado por obras como Los miserables o Nuestra Señora de París. Mucho menos conocida es otra faceta de su vida: durante su exilio en la isla de Jersey participó durante años en sesiones espiritistas, registrando conversaciones que, según él y quienes lo acompañaban, provenían de voces situadas más allá de lo visible.
Lo que dicen las mesas parlantes reúne esos encuentros.
Puede leerse como un documento de la historia del espiritismo, como una curiosidad literaria o como el testimonio de uno de los escritores más importantes del siglo XIX frente a un misterio que nunca dejó de fascinar a Europa.
Quizá la pregunta no sea si aquellas voces eran reales.
Quizá la pregunta sea por qué Victor Hugo decidió escucharlas.